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Portada  |  28 septiembre 2021

LESA, crónicas urbanas: el mundo de las peleas callejeras

El reglamento propio dice que es a un solo round. De dos minutos. Con guantes y protector bucal. El comienzo y el final de las peleas está marcado por la acelerada de una moto de alta cilindrada.

Berazategui, barrio “El Bueno”. Muchos jóvenes se acercan al patio de los monoblocks. Vienen en autos, motos, bicicletas y a pie. De un momento a otro, el barrio se llena de jóvenes, gritos, músicas diferentes que salen de los parlantes de los autos. En menos de quince minutos, el barrio se vuelve una fiesta gracias a "Santas peleas callejeras", un evento de peleas que nació este año por un grupo de vecinos del barrio el Bueno. El objetivo es generar un buen ámbito y disciplina en los jóvenes del barrio y por sobre todas las cosas, divertirse.

Las peleas se realizan los Sábados o Domingos y las fechas de los encuentros son secretas y varían constantemente. Se realizan en los playones del Complejo de monoblocks. Un par de autos cierran el camino y arman un ring improvisado en la calle. Una moto se coloca a un costado para oficiar de “campana”. La gente empieza a hacer una ronda alrededor del ring, hay baile, música, break dance.

De las peleas callejeras participan 20 jóvenes aproximadamente. Los participantes son peleadores amateurs, o practicantes de algún deporte de contacto, o pibes que no están en actividad pero lo estuvieron durante años. Llegan desde Moreno, Palermo, General Rodríguez y también de Berazategui. Los más aplaudidos siempre son los peleadores del barrio.

El público es variado, desde jóvenes que van con sus grupos de amigos hasta familias con niños. Muchos de esos niños son fans de los peleadores que van cada fin de semana y aseguran que gracias a “Santas peleas callejeras” quieren practicar el deporte para poder participar en unos años.

El reglamento propio dice que es a un solo round. De dos minutos. Con guantes y protector bucal. El comienzo y el final de las peleas está marcado por la acelerada de una moto de alta cilindrada. Cuando se termina la pelea, los boxeadores se abrazan y todos los aplauden. No hay fallo. No hay ganador.

El evento se hizo tan popular en el conurbano que sus creadores ya están organizando fechas en otros complejos de monoblocks, como La Favela (La Plata), Dock Sud (Avellaneda), Lugano 1 y 2 (Capital) y Fuerte Apache (Ciudadela). El objetivo, a futuro, es internacionalizarlas.

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